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Yutajé: Un tesoro ecológico del Sur de Venezuela

Yutajé: Un tesoro ecológico del Sur de Venezuela

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Venezuela es mucho más asombrosa de lo que pensamos. La tierra que nos acoge y de la que formamos parte es un refugio de vida maravillosa. Sobrevolar el estado Amazonas y adentrarnos en las selvas de Yutajé acogidos por  la magnitud y exuberancia de la selva, es una experiencia única.

Después de tres horas de vuelo en helicóptero desde Caracas y sobrevolar la geografía más diversa y extraordinaria de Venezuela aterrizamos en el campamento Yutajé de nuestro amigo José Felix Raggi al noreste del estado Amazonas. Allí nos recibió con el calor humano y humor que lo caracteriza.

Procedimos a instalarnos para inmediatamente salir de travesía en curiara por el caño Corocoro que es un río que se forma a 2.400 metros en la cumbre del Cerro que lleva el mismo nombre, es un río de aguas cristalinas de color té debido al lavado de los taninos provenientes de la descomposición vegetal de la selva circundante a su rivera. Lo primero que nos tenía maravillados es la gran cantidad de especies de aves que se pueden observar, en dónde se pueden identificarse más de 400 especies de aves.

Al cabo de un rato llegamos a una hermosa caída de agua llamada el Salto Corocoro, en esta hermosa cascada nos dimos un merecido baño, nos recargamos de las mejores energías e hicimos una pequeña caminata de exploración. De regreso al campamento Yutajé íbamos disfrutando de la gran diversidad de aves y del hermoso paisaje de selva y montañas, en un momento nos paramos en la ribera del río y avistamos huellas frescas de Jaguar, que nuestro guía indígena Antonio dice que estaban frescas y que ese “tigre” cruzó por ahí hace pocas horas, todos pudimos constatar que si eran huellas muy frescas, ¡que dicha hubiera sido poder haber visto ese jaguar cruzando el caño!

Desde el río Corocoro  contemplamos cómo el espejo de sus aguas transforma el recorrido en un paisaje espectacular. Además, el hecho de que la naturaleza prístina nos permita practicar la contemplación, maravillarnos ante la magia de la naturaleza y descubrir su armonía, es todo un privilegio.

En la noche en el campamento disfrutamos de una muy rica comida criolla, de una espectacular noche estrellada y de una enriquecedora charla, José Felix nos relata que el lugar dónde está asentado el campamento fue encontrado por su papá en el año 1959. Su padre el Sr. Giuseppe Raggi, un inmigrante italiano proveniente de Milán, en su afán de buscar el famoso “dorado” llegó por casualidad a esa sabana de Yutajé, conoció y se casó con la Sra. Lucila Rivas, indígena de la etnia Hiwi (Guahibo). En 1963 decidió asentar allí un campamento, e hicieron su vida en esa sabana y selvas de Yutajé al pie de la Serranía de Maigualida, los Cerros Coro-Coro, Yutajé y Yaví. Ya desde hace 20 años su hijo José Félix Raggi es quién lleva las riendas de este campamento. José Félix es un estupendo anfitrión, noble y orgulloso de sus raíces, siendo el resultado de una fusión de razas, de padre italiano y madre indígena, quienes cultivaron en su corazón el amor por Venezuela y especialmente por Yutajé que guarda los secretos de un destino enigmático, un lugar encantador para perderse en la naturaleza, un lugar soñado.

El siguiente día salimos desde muy temprano a seguir explorando la zona, volvimos al caño Corocoro pero esta vez emprendimos la travesía “río abajo”, increíble toda la fauna que pudimos disfrutar, osos palmeros, venados, monos, por todos lados al voltear veíamos nutrias gigantes ¡increíble experiencia! Las toninas o delfines de río se hacían también presentes en casi todo el viaje, también pudimos avistar la otra especie de nutria llamada “perrito de agua”. El agua del río es tan clara que podíamos observar rayas, tembladores, pavones y muchas especies más de peces.

 El poder ver todos esos animales en la selva es muy difícil y que este es uno de los pocos sitios de selva en Venezuela en que todavía existe ese privilegio y que esa cantidad de animales confirman el buen estado de salud de ese ecosistema, esta diversidad de especies actúan como barómetros del estado de salud de este ambiente. Lo apartado e inaccesible del lugar, lo difícil de llegar, la poca afluencia de personas, las pocas comunidades indígenas asentadas en la cuenca del caño Corocoro y el respeto de los indígenas hacia los animales hacen de este lugar un paraíso lleno de fauna silvestre. Un lugar en dónde se pueda observar más de 100 especies de aves y todas estas especies de animales mencionadas en un sólo día se debe considerar un tesoro biológico, un gran laboratorio natural que es nuestra obligación velar por su conservación.

Al día siguiente nos dedicamos a sobrevolar la zona y descubrir más a fondo los Cerros Camani, Yutajé, Corocoro y Yaví, no hay palabras para describir esta experiencia y ser testigos de tanta grandeza, de vivir el privilegio de estar sobre algunas de las formaciones geológicas más antiguas del Planeta. Nos adentramos muy de cerca al cañón del Salto Yutajé que significa “caño de espuma”, quizás es el segundo salto más alto de Venezuela con 672 metros de caída libre, este salto es una cascada gemela que se precipita desde el Monumento Natural Serranía Yutajé – Corocoro en las faldas de la Serranía de Maigualida, sobrevolar muy cerca de este espectacular salto nos llenó de mucha adrenalina y de una emoción. Luego seguimos nuestro viaje hacia la ciudad de Puerto Ayacucho, atravesando toda la inmensidad de la selva dónde todavía hay mucho qué explorar y descubrir. Les recuerdo que debemos vivir con responsabilidad ambiental y que el futuro de nuestras generaciones comienza por ti.

Campamento Yutajé

Si quieren vivir esta extraordinaria experiencia en Yutajé pueden contactar a José Félix Raggi del Campamento Yutajé a los siguientes contactos:

Teléfonos: 0416 713 3634 // 0248 521 4638

Correo: josefelixraggi@hotmail.com

Fuente: El Universal

 

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