Las fuertes precipitaciones que se registraron la tarde de este lunes tuvieron como consecuencia el desbordamiento de la quebrada de El Vigía, lo cual ocasionó la inundación de 15 viviendas del callejón San Rafael.
Colchones, neveras, cocinas y demás enseres quedaron inservibles, luego de que las casas se llenaron de agua. Habitantes pudieron salvar algunas de sus pertenencias para luego desalojar sus hogares parcialmente, mientras acudían las autoridades a hacer las inspecciones.
Afectados que prefirieron no identificarse relataron que pese al riesgo que corren por habitar a orillas de quebrada, aún no se han ido de allí pues no tienen otro lugar donde vivir.
Señalaron que esperan la reubicación a sectores sin riesgo, pero aún no han recibido respuestas de las autoridades.
Relataron que tuvieron que pasar la noche en casa de sus familiares, mientras que algunos se quedaron en sus viviendas, durmiendo sobre las tablas de la cama, pues los colchones estaban inutilizables. “Lo perdimos casi todo”, apuntó uno de los perjudicados.
El director de Protección Civil Guaicaipuro, Juan Gil, declaró a Avance que las inspecciones iniciaron el mismo lunes y continuaron durante la mañana de ayer. “Ya se emitieron los certificados de riesgo para que se tomen las medidas necesarias para la reubicación de las familias afectadas y la posterior demolición de las estructuras, como medida ante la amenaza de este afluente de agua”. Señaló que les dieron las recomendaciones a los vecinos y además se planteó la situación en reuniones con los consejos comunales de la zona.
Puntualizó que esta irregularidad es reiterativa y que hubo un evento similar en abril de este año, por lo que algunos residentes optaron por mudarse para evitar mayores incidentes.
Atención en otras comunidades
Gil manifestó que otro punto de la ciudad que se vio afectado por las lluvias de fuerte intensidad y larga duración del lunes fue El Aguacate en La Macarena, donde un árbol cayó sobre una vivienda, ocasionando el desplome del techo y la pérdida de enseres y productos de uso familiar. Afortunadamente, no hubo víctimas humanas.
Por otra parte, en la entrada principal de Ramo Verde se formó una laguna que abarcaba el espacio de punta a punta y tenía profundidad de entre 30 y 40 centímetros, lo cual imposibilitaba el paso peatonal. El director de PC explicó que la dirección de Servicios Públicos de la Alcaldía acudió al lugar para hacer labores de dragado y limpieza./Herlis Domínguez/ac/Foto: Jesús Tovar