La víctima en el momento de la agresión apenas tenía cinco meses
RONALD PEÑARANDA
El Tribunal Segundo de Primera Instancia en Función de Juicio del Circuito Judicial Penal del estado Miranda, con sede en Los Teques, a cargo de la jueza Jackeline Marín, condenó a 30 años de prisión a Jeison Enrique Piñero Marmole, por la comisión de los delitos de abuso sexual a niño con penetración anal en grado de continuidad y homicidio frustrado en perjuicio de su propio hijo, de apenas cinco meses de nacido.
El aberrante caso ocurrió en un rancho en la populosa barriada de Guaremal a finales de octubre de 2020. Desde el 30 de ese mes, el sujeto estaba privado de libertad y la sentencia fue emitida esta semana, es decir que el proceso culminó un año después. El tribunal fijó como sitio de reclusión el Internado Judicial de El Rodeo III.
Una fuente vinculada al procedimiento señaló al Diario Avance que un allegado a los padres se percató de que el bebé presentaba un sagrado constante, se lo hizo saber a la pareja pero ninguno de los dos prestaron atención, por lo que optó por denunciar el hecho. Un examen de Medicina Legal reveló que el pequeño presentó heridas, desgarro, desfloración y exposición del intestino.
La víctima fue sometida a una intervención quirúrgica en el Hospital Victorino Santaella, donde permaneció durante 10 días. Su vida estuvo en peligro pero el esfuerzo de un grupo de médicos evitó que falleciera.
La madre de nombre Dayani Andreína Suárez Chaparro también está imputada porque a pesar de que sabía de que su cónyuge abusó en varias oportunidades de la criatura nunca lo denunció.








