Sonia Castello, psiquiatra explicó que debido a la migración de familiares o personas cercanas muchos comenzaron a sufrir de un “duelo por migración” y esta afección empieza a manifestarse de diversas maneras como la depresión, ira, molestia, negación, dificultad para relacionarse, entre otras.
“Cuando un familiar se va del país las personas siente una pérdida a nivel emocional o psicológica y principalmente pasa por una etapa de negación y esa es justamente la fase más complicada porque empiezan a comportarse de formas en las que no deberían” afirmó.
En muchos casos sus comportamientos se basan en actitudes de molestias constantes, iras, pérdidas del apetito y si duran más de seis meses de esta manera es en el momento en el que se le considera como una depresión. “ En los niños puede suceder que no quieren ir a la escuela o dejan de comer, aun y cuando son dejados con sus abuelos” añadió.
Asimismo indicó que la mejor manera de sobrellevar el duelo es recibir asesoramiento y si tienen la posibilidad acudir a un psicólogo o psiquiatra para tratar la situación. Es importante recalcar que las personas que pasan por esto no deben ser medicadas, sino acompañadas y en el caso de los niños tienen que ser dejados en las mejores manos./MD/gf /Foto: Cortesía
Afectados deben asesorarse y recibir compañía
