En un improvisado campamento levantado con plásticos al lado de una importante vía del norte de Bogotá unos 500 venezolanos esperan ayuda para continuar el viaje de regreso a su país porque perdieron sus trabajos en Colombia, que ordenó una cuarentena por la pandemia del coronavirus.
Los migrantes pidieron este sábado al gobierno colombiano y a la Alcaldía de Bogotá que les conceda los permisos y suministre autobuses para llegar a cualquier punto de la frontera con Venezuela.
El campamento hay niños, mujeres embarazadas y ancianos. Está ubicado en un separador de la Autopista Norte de Bogotá, cerca a una canal de aguas lluvias que utilizan para bañarse y lavar la poco ropa que llevan en maletas y bultos.
“Completamos este sábado 15 días en este campamento», dijo a la agencia Efe Jesús Alberto Primera.