El matrimonio secuestrado por los rebeldes islamistas de Abu Sayyaf en Filipinas y amenazado con ser decapitados pidió hoy al Gobierno de su país y al pueblo filipino que logren su liberación.
«Le ruego a mi Gobierno y al pueblo de Filipinas que haga todo lo posible para que mi esposa y yo seamos puestos en libertad», dijo el alemán Stefan Vikto Okonek, de 74 años, en una entrevista con la emisora Radio Mindanao Network efectuada el sábado pasado y difundida hoy. Okonek fue secuestrado junto a su pareja, Henrike Dielen, de 55 años, el pasado mes de abril, cuando navegaban por el sur de Filipinas por rebeldes de Abu Sayyaf, que piden 5,6 millones de dólares y que Alemania deje de apoyar la ofensiva de Estados Unidos contra el Estado Islámico (EI). «No me han dado ningún medicamento y mi situación no mejora. Estoy muy débil y me tienen encarcelado. Es una situación terrible», añadió el rehén durante la entrevista. Dielen, por su parte, destacó que «la situación empeora cada día» y que su marido «duerme mucho».
«Trato de mantenerle arropado para que no tenga frío, y eso es todo lo que puedo hacer», explicó la mujer, quien mostró también su confianza en que «se esté haciendo todo lo posible» para lograr su liberación. Ambos pidieron ayuda a su Gobierno hace una semana y destacaron las malas condiciones en las que se encuentran.
