“Andar por esta vía a pie o en carro es sinónimo de andar con el Jesús en la boca, porque en la acera por donde están los terapeutas cubanos hay un par de tanquillas que no tienen tapa. De paso, hay un poste que amenaza con venirse abajo y por si eso fuera poco el letrero de señalización vial también mete miedo”.
Así lo denunció a Avance Maigualida Acosta, vecina de El Vigía que frecuenta la avenida El Liceo, adyacente a la urbanización Simón Bolívar; quien además aseguró que por esta zona transitan muchas personas de la tercera edad, aparte de la gran cantidad de estudiantes. Rafael Silva, lugareño, dijo “hemos hecho el llamado muchas veces a Corpoelec para que atiendan el poste, las empresas de fibra óptica viven montándole cada vez más peso con sus cables. En cuanto a la valla de señalización, esperamos que sea reparada por las nuevas autoridades que nombró el alcalde, porque el nivel de oxidación e inclinación es muy preocupante”.