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Comunicar Educando: Basura

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Periodistas de Avance

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Por: Pedro Vicente Rodríguez Calderón

Educador, Comunicador y Político

Conocemos diversos tipos de basura según su origen y características. Hay la que puede ser recuperada, reciclada o reutilizada para sacarle otro tipo de provecho y, así, disminuir la contaminación a la naturaleza. En este grupo, tenemos aquellos desechos sólidos inorgánicos como el vidrio, plástico, papel o cartón y algunos metales como el aluminio que pueden ser reciclados o reutilizados. También están los desechos orgánicos que podemos acumular, mezclar y tratar como composteros generando abono natural para la siembra.

Pero, existe otro tipo de basura que no se le consigue utilidad alguna como los desechos químicos, quirúrgicos, minerales altamente contaminantes y la estupidez cognitiva. Nos referiremos a esta última, la estupidez cognitiva, la cual no tiene que ver con alguna condición neurológica o neurodivergente, como ahora suelen llamarla. No, siempre hemos respetado a las personas con alguna condición especial siendo útiles dentro de sus capacidades y posibilidades.

Nos referimos a los alienados y alienadores de antaño. Los primeros, los que han sido víctimas de un sistema manipulador y acondicionador, generándoles necesidades y propósitos tan absurdos, que rayan en la estupidez humana. Lo peor de estos seres es que creen que todos son estúpidos, menos ellos y afirman supuestas certezas sin fundamento alguno, exponiéndose al ridículo. Este grupo puede terminar siendo dañino, por el odio que son capaces de acumular.

El peor grupo es el victimario, porque ellos son capaces de estudiar a sus potenciales víctimas para dominarlas por la mente y llevarlas a sus perversos intereses individuales. Así generan contaminación y daños irreversibles a la naturaleza y a los colectivos humanos. En estos tiempos, usan los algoritmos, redes y bots para lograr sus fines, estudian pensamientos e intereses, enganchan con retos y falsas creencias y manipulan cual títeres. Tú, la víctima, te crees feliz porque sientes estar cerca y parecerte a ellos, a tus victimarios. Así terminamos viendo el crecimiento exponencial en los problemas de salud mental y suicidios.

“Entre esos tipos y yo hay algo personal…” Joan Manuel Serrat

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