La indexación diaria impide que el pasajero planifique sus gastos con exactitud
El panorama económico para quienes se trasladan diariamente entre los Altos Mirandinos y la capital ha dado un giro significativo, pues desde el pasado lunes 9 de febrero, la línea de transporte Caracas-Los Teques comenzó a aplicar una tarifa anclada a 1 dólar, calculada según la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV).
Esta medida transforma el pasaje en un gasto variable, obligando al consumidor a gestionar un presupuesto que, al día de hoy, situó el boleto en 396,36 bolívares, pero que promete fluctuar diariamente al ritmo de la devaluación de la moneda local.
A diferencia de los ajustes de tarifas previos, que se mantenían estables durante meses, la indexación diaria impide que el pasajero planifique sus gastos con exactitud. Al no existir una resolución oficial en la Gaceta que autorice este anclaje, el usuario queda en una posición de vulnerabilidad frente a un servicio que se rige por la dinámica cambiaria y no por regulaciones fijas. Según denuncian los usuarios, el costo de transporte diario es casi imposible de cubrir con el ingreso promedio, convirtiendo el derecho a la movilidad en un lujo difícil de costear.
El impacto se refleja con claridad en el presupuesto de los estudiantes. Para una joven estudiante de enfermería encuestada, residente en los Altos Mirandinos y que viaja diariamente a la capital, este aumento ha “descuadrado” sus gastos básicos mensuales. “Antes gastaba un aproximado de 3.000 bolívares semanalmente para transportarme desde los Altos Mirandinos hasta mi universidad y viceversa. A partir del aumento del pasaje el gasto se ha incrementado a más de 4.000 bolívares; yo ni siquiera cuento con un trabajo fijo que me permita sustentarme, y menos con el valor del pasaje variando de forma diaria”, explicó, evidenciando el incremento desproporcionado de su estructura de costos personal.
Búsqueda de otras alternativas

Ante este encarecimiento, el comportamiento del consumidor ha mutado hacia la búsqueda de alternativas de ahorro. El Metro Los Teques, con una tarifa de apenas 60 bolívares, se posiciona como la opción más económica.
Como estrategia de supervivencia económica, cada vez más personas optan por combinar sistemas: utilizan el tren hasta Las Adjuntas y, desde allí, abordan autobuses hacia puntos estratégicos como Plaza Venezuela o La Hoyada. Esta táctica permite reducir el impacto del dólar en el gasto diario, aunque signifique un mayor desgaste físico por los transbordos. En definitiva, el traslado a Caracas ha dejado de ser un trámite rutinario para convertirse en un ejercicio de conciencia financiera para miles de mirandinos que intentan proteger su capacidad de consumo.








