30/09/15.- Con peroles en mano y cansados del deficiente servicio de agua, habitantes de los edificios que integran la tercera etapa del conjunto residencial El Encanto protagonizaron ayer una protesta. Denunciaron que Hidrocapital se lavó las manos y los dejó a su suerte ante las constantes fallas que presenta el suministro del vital líquido.
La comunidad organizada señaló que las irregularidades no son cosa nueva y que han experimentado este problema desde hace más de tres décadas; sin embargo, advirtieron que este se ha acentuado en los últimos días y que llevaban poco más de dos semanas completamente secos.
“Hemos ido a Hidrocapital y nos dicen que el inconveniente se debe a la sequía, pero ¿esta sequía se presenta desde hace 35 años?, ¿no ha caído ni una sola gota de agua en todo ese tiempo?”, cuestionó el vocero comunal Jackson Navas, quien se encontraba en compañía de varios vecinos de las torres El Carrao, Turpial, Paraulata, Azulejo y Colibrí.
Los presentes agregaron que la hidrológica cuenta con un proyecto para el sector, pero está frenado por la falta de transformadores para las bombas; no obstante, resaltaron que no se les ha dado una explicación concreta de la causa, por lo que se sienten a la deriva.
“Pagamos por un servicio del cual no nos beneficiamos y ellos (Hidrocapital) dicen que estamos cancelando no el líquido, sino la labor que prestan sus trabajadores”, aseveró Navas.
Los afectados agregaron que el agua solo la ponen por dos horas, sin importar que hayan pasado una larga temporada sin suministro, y que este lapso no es suficiente para llenar los tanques, proceso que lleva de cuatro a seis horas, dependiendo de la presión con la que llegue el esencial recurso.
“No podemos abastecernos en tan poquito tiempo, no nos dan chance ni de lavar la ropa. Los ingenieros nos han dicho que debemos racionarla, pero yo quiero que me expliquen cómo la racionamos si nos la ponen una vez cada 14 días, todavía si nos la dejaran toda una jornada”.
“Botando la plata”
Otra molestia que surge entre los lugareños son las elevadas tarifas que cancelan “en vano” por el servicio, los cuales van de Bs. 9.000 a 17.000 mensuales, dependiendo de la cantidad de torres que tenga el complejo residencial. “No sé para qué pagamos si la mayoría del tiempo no lo disfrutamos”, manifestó uno de los presentes.
Sufren por inseguridad
Los habitantes aprovecharon la oportunidad para pronunciarse en lo que respecta a la inseguridad que reina en el conjunto, pues denunciaron que diariamente los vehículos son hurtados y quienes permanecen en las áreas comunes son víctimas del hampa a cualquier hora.
“Los choros vienen, roban y se escapan por el monte. Este problema es bastante fuerte y desde hace rato que no vemos policías por acá”, explicó uno de los residentes, quien prefirió no identificarse.
Finalmente, exhortaron a los cuerpos municipales y regionales, también a la Guardia del Pueblo, a que se den una vueltica de vez en cuando por el lugar./cg
Por: Samuel Pérez/Foto: Víctor Useche
