Periodismo de Soluciones

Objetivo: buscar vida en Marte

14485747437994

Publicidad

Picture of Por:
Por:

Periodistas de Avance

Comparte esta noticia

Parece un platillo volante dorado y algo de eso tiene. El próximo mes de marzo iniciará un fabuloso viaje espacial, aunque no llevará ninguna criatura dentro. Se trata del módulo de descenso que, a mediados de octubre de 2016, aterrizará en Marte para preparar el camino al futuro vehículo robótico ExoMars, que será lanzado en 2018 con el objetivo de responder a una de las preguntas que más intrigan a los científicos: ¿existió alguna vez vida en Marte?

El módulo con el que ensayarán las técnicas de amartizaje, de 600 kilogramos de peso y 2,4 metros de diámetro, se llama Schiaparelli, como el astrónomo italiano que a finales del siglo XIX trazó el primer mapa de Marte valiéndose, únicamente, de las observaciones que hizo con sus telescopios terrestres. Su silueta dorada corona el imponente paquete espacial que preside la sala limpia de la planta francesa de la empresa Thales Alenia Space, la principal contratista de la misión ExoMars.

Aquí, en Cannes, se han integrado todos los instrumentos de la primera de las dos misiones que engloban este ambicioso programa que la Agencia Espacial Europea(ESA) lleva a cabo conjuntamente con Roscosmos, la agencia rusa. «Marte es un destino muy atractivo. Queremos explorarlo y entender cómo funciona», señala Álvaro Giménez Cañete, director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA.

En esta gran estructura está empaquetado también el satélite para el estudio de gases traza (en inglés Trace Gas Orbiter, TGO), que se quedará orbitando Marte. Los ingenieros ultiman los preparativos y realizan las últimas pruebas de ambos componentes, que ya están casi listos para ser embarcados rumbo a Baikonur (Kazajistán), donde despegarán a bordo de un cohete ruso Protón entre el 14 y el 25 de marzo de 2016.

Ésa es la ventana de lanzamiento de la que disponen para empezar la misión, que inicialmente iba a ser lanzada en enero. Sin embargo, el despegue fue pospuesto a marzo tras detectar un problema en un sensor de propulsión del móduloSchiaparelli. Debido a la posición actual de Marte y la Tierra, aunque la misión comience en marzo, llegará al planeta rojo en octubre, igual que si hubiera sido lanzada en enero.

Los ingenieros aeroespaciales, que cuando trabajan en la sala limpia -diseñada para minimizar la contaminación de los delicados componentes espaciales-, van vestidos como si fueran cirujanos, interrumpieron su trabajo durante un par de horas el pasado miércoles para permitir a los responsables de la misión y a un grupo de periodistas ver la nave ExoMars 2016 antes de ser embalada rumbo a Kazajistán.

Los dos componentes serán trasladados en dos barcos distintos y llegarán a la base de lanzamiento el 21 y el 23 de diciembre, respectivamente. Allí volverán a integrarse en una única estructura, como los vemos en la planta francesa. Despegarán y viajarán juntos durante siete meses y, cuando se aproximen a Marte, el próximo 16 de octubre, se separarán. «ExoMars 2016 tiene dos componentes básicos: un satélite que quedará en órbita alrededor de Marte [TGO], y una sonda [Schiaparelli],que se posará en el planeta y con la que queremos demostrar que podemos aterrizar de forma segura y robusta en Marte», explica Álvaro Giménez Cañete.

Aunque Schiaparelli, cuyo aterrizaje en Marte está previsto para el 19 de octubre, hará algo de ciencia en su superficie, la mayor parte de la actividad investigadora la llevará a cabo el satélite TGO, que lleva instrumentos europeos y rusos. «Sobre todo va a analizar la composición química de la atmósfera de Marte, unos gases muy específicos. Sabemos que existen, pero queremos analizar cómo cambian en función de la situación geográfica y cómo evolucionan en el tiempo. Así podremos ver cómo de activo es Marte en la actualidad, cuáles son las fuentes de esos gases y dónde desaparecen», explica el directivo de la ESA.

Fuente: http://www.elmundo.es/

Noticias relacionadas