03/04/16.- La presencia de calima ha generado incertidumbre en los tequeños, quienes en algunos casos desconocen qué tipo de daños puede producir en su organismo la constante exposición a este fenómeno, común en épocas de sequía.
La neumonóloga Betzy Yánez comunicó que la calima tiene su origen en el vapor de agua que en algunas oportunidades contiene partículas de sales procedentes de las aguas marinas o por el humo y cenizas de los incendios.
Aclaró que en esta oportunidad el fenómeno responde a las quemas y la ausencia de precipitaciones, lo que puede producir afecciones respiratorias, rinitis, irritación ocular y aumentos de casos de asma, así como daños cardiovasculares y cerebrovasculares.
Indicó que el efecto de este humo blanco puede ocasionar el empeoramiento de los síntomas de un enfermo. “Los que tienen rinitis estornudarán con más frecuencia, los que presentan conjuntivitis alérgica, más molestias y picazón en los ojos, e igual los asmáticos se pueden agravar”. En estos últimos la situación se intensifica por la escasez de medicamentos para la nebulización.
La experta recomendó quedarse en casa en las horas que comienza a bajar y hasta que finalice la calima, cerrar las ventanas o cualquier ducto por el que pueda entrar el polvillo, evitar espacios abiertos y alejarse de lugares donde se practique la tala y quema.
Primeros síntomas
Puntualizó que los principales síntomas están relacionados con problemas respiratorios e irritación de las mucosas, como obstrucción nasal, picor en los ojos y tos.
En otras ocasiones se corresponden con problemas de carácter psicológico: sensación de dificultad respiratoria, dolor torácico y ansiedad.
Añadió que según lo observado en las personas atendidas, estos síntomas suelen aparecer en las primeras horas de la mañana, por lo que recomendó asistir a tiempo al doctor, a fin de no caer en la automedicación.
Otros perjudicados
La agricultura también sufre el efecto calima, debido a que el polvo mineral, al depositarse sobre las hojas de las plantas, afecta la fotosíntesis y, por tanto, limita el crecimiento de las mismas.
Por otra parte, la expulsión de estas partículas puede provocar acidificación en suelos y aguas superficiales, y así interrumpir el desarrollo de la vegetación.
Aunado a esto, aquellas personas que se ejercitan a altas horas de la noche o a primeras horas de la mañana deben dejar de hacerlo, puesto que podrían padecer afecciones respiratorias. Se sugiere complementar los entrenamientos con trotadoras o usar otros aparatos que complementen la actividad física.
Se desconoce si este fenómeno afecta directamente a las mascotas; sin embargo, se debe tomar en cuenta que las altas temperaturas sí les provocan golpes de calor. Esto acaba con las reservas de azúcar y sales del cuerpo del perro, así que cuanto más dure el período de calor, más rápido puede ocurrir.
Por ello, se recomienda mantenerlos hidratados y siempre estar pendientes del jadeo, acción que indica si el can tiene calor o no. Se debe recordar que los perros y gatos no sudan como los humanos.
Hasta el inicio de la lluvia
El 30 de marzo, el presidente del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología, José Sottolano, reiteró que la calima es un fenómeno típico que se produce durante los períodos secos en Venezuela, con mayor incidencia en la zona Norte-Costera, durante marzo y abril, y es producto de los cambios de temperatura, poca actividad del viento y la alta concentración de polvo y humo proveniente de los incendios de la vegetación.
“Va a desaparecer cuando se registren precipitaciones, aumente la velocidad del viento y cambie la presión atmosférica, mecanismos que ayudan a eliminar la concentración de esas partículas”./ac
Por:Daicer Cáceres/Foto: Andreina Alemán