El Ministerio de Salud admitió este martes la existencia de muertes por fiebre amarilla en el país durante el último año, aunque evitó precisar la cifra oficial de decesos bajo el argumento de no generar “pánico” en la población.
En una entrevista concedida a la estatal Venezolana de Televisión (VTV), la ministra Nuramy Gutiérrez confirmó que Venezuela atraviesa una “alerta epidemiológica”. Al ser consultada sobre la mortalidad del brote, la funcionaria señaló que revelar datos específicos de fallecidos “no tiene ningún sentido” si esto deriva en un estado de alarma social.
Gutiérrez detalló que, en lo que va de 2026, el sistema sanitario ha detectado apenas siete casos positivos. Según explicó, la estrategia oficial se ha centrado en priorizar la prevención por encima de la difusión de estadísticas de contagio.
Durante una entrevista transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), la funcionaria dijo que “si esos datos nosotros los damos de esa manera, generamos pánico y alerta y no tiene ningún sentido”.
Para contener la propagación, el Ejecutivo se ha fijado como meta alcanzar una cobertura de inmunización del 95% a nivel nacional y evalúa instalar puntos de vacunación en los aeropuertos internacionales del país. Esta medida busca facilitar el acceso a la dosis a turistas y locales, reforzando el cerco sanitario ante la alerta vigente.








