En un 19% cayeron las solicitudes de asilo en la Unión Europea (UE) en 2025, en un año en el que los ciudadanos de Afganistán y Venezuela desplazaron por primera vez en una década a los sirios como las nacionalidades con más peticiones de protección en suelo europeo.
Según el balance anual de la Agencia de la UE para el Asilo (EUAA), los países miembros recibieron unas 822.000 solicitudes el pasado año, lo que supone un “respiro” para los sistemas de acogida tras el pico alcanzado en 2023.
La agencia advierte que este descenso no responde tanto a una mejora de las crisis en origen, sino a cambios en las rutas migratorias y a decisiones judiciales clave.
De acuerdo a las cifras, los ciudadanos venezolanos protagonizaron en 2025 su mayor volumen de peticiones hasta la fecha, con 91.000 solicitudes, un 23% más que el año anterior.
España sigue siendo el epicentro de este flujo: el 94% de los venezolanos que llegan a la UE eligen territorio español para pedir asilo, atraídos por la lengua, los lazos familiares y la práctica habitual de las autoridades españolas de conceder protección por razones humanitarias cuando no se cumplen los requisitos estrictos de refugio.








