Exigen la restitución de su caminería
ANELIM GONZÁLEZ
Alrededor de 10 viviendas se encuentran afectadas por deslizamientos de tierra en el callejón Cabeza de León, ubicada en la comunidad de Santa Rosa en Los Teques, esto producto de un socavamiento previo en la calle principal.
“Las paredes de todas estas casas tienen grandes grietas, ellas se siguen desnivelando y parece que se va a ir. Son muchas familias las que estamos aquí y que nos perjudica eso”.

De esta manera lo declaró a Avance, Edward García, residente del lugar y uno de los principales afectados, quien indicó que con las últimas lluvias, el desnivel ha sido más notable, por lo que temen quedar completamente incomunicados.
“Hace poco se reventó uno de los tubos que están ahí, nosotros fuimos los que nos encargamos de arreglarlo ahí, pero sabemos que no va a durar mucho porque claro, se hacen son reparaciones provisionales, no algo profesional”, señaló.
Al momento del derrumbe de la calle, ocurrido hace dos años en el mes de septiembre del 2021, las tuberías de aguas servidas y agua potable se vieron afectadas, dejando a la comunidad sin el servicio por seis meses y el mal olor de las cloacas.
“La comunidad fue la que se encargó de comprar los tubos y todo eso, no podíamos seguir esperando por las autoridades. Y del área, ha sido la misma comunidad la que se ha encargado de limpiar y desmalezar todo eso”, manifestó.
Abandonados por las autoridades
En el transcurso del mes de julio del 2022, trabajadores de Serviguaicaipuro les habrían informado a los residentes el realizar la reparación de la calle, no obstante, en la fecha actual no se han llevado a cabo dichos trabajos.
“Ya tienen más de un año que nadie viene para acá, de resto no hemos tenido respuestas y la situación empeora”, aseveró.

Vecinos y transeúntes se mantienen en estado de alerta y hacen el llamado a las autoridades para la reparación de su vialidad, el relleno de la calle y así evitar el derrumbe de las casas cercanas.
“Esto afecta a todo y a todos, las tuberías se van a seguir rompiendo porque son de plástico y la presión que llevan es mucha, más bien ha soportado demasiado. Todo sigue cediendo y es lo que más terror nos da”, expresó./at
