Una prisión estatal actualmente abandonada en el norte del estado de Floria, servirá como un nuevo centro de detención para migrantes, anunció el gobernador, Ron DeSantis, al que denominó “Depósito de deportación”.
“Estamos autorizando y pronto abriremos un nuevo centro de procesamiento y deportación de inmigración ilegal aquí en el norte de Florida. Lo llamaremos Depósito de deportación”, en rueda de prensa desde el Instituto Correccional del condado de Baker.
Esta cárcel, actualmente abandonada y ubicada unos 70 kilómetros al oeste de la ciudad de Jacksonville, tendrá capacidad para albergar a más de 1.300 migrantes.
“Estará operativo pronto; no tardará una eternidad, pero tampoco nos apresuramos a hacerlo hoy mismo”, puntualizó, según reportó EFE.