El canciller Bruno Rodríguez denunció el uso de armas cibernéticas y electromagnéticas para sabotear los servicios públicos
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó la agresión militar estadounidense del pasado 3 de enero como una operación de “dominación multidominio” que trascendió lo convencional. Según el diplomático, el ataque no solo resultó en el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores, sino que integró el uso de armas cibernéticas y electromagnéticas para asfixiar la infraestructura crítica de energía y telecomunicaciones en Venezuela.
De acuerdo con informes técnicos, la ofensiva incluyó bombardeos a torres de telecomunicaciones e interferencias en 50 radiobases de Movilnet, lo que provocó apagones selectivos y el aislamiento de la población durante la incursión. El gobierno venezolano sostiene que estas acciones buscan fracturar la independencia política del país para tomar el control de recursos estratégicos como el petróleo y los minerales.
Actualmente, Nicolás Maduro y su esposa permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, tras ser acusados de narcoterrorismo. Mientras la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, lidera la gestión nacional, potencias como Rusia han exigido la liberación inmediata de los detenidos, rechazando cualquier intervención externa en la soberanía de Venezuela.








