Comercios operan con reservas del año pasado
Dueños de mascotas y criadores de animales de corral se han visto obligados a hacer filas para adquirir alimento concentrado, debido a este producto comienza a escasear en algunas avícolas de la ciudad
Esta situación se presenta en el marco de la emergencia nacional tras el bombardeo de Estados Unidos contra Venezuela el pasado 4 de enero. Ante la incertidumbre, los ciudadanos han acudido masivamente a los locales cercanos a la plaza Guaicaipuro para abastecerse de productos para pollos, aves, conejos, perros y gatos, así como de insumos veterinarios esenciales.
En los establecimientos Mascota Mía y Los Pesebres se registró una alta afluencia de clientes, principalmente dueños de perros y gatos, además de protectores encargados de la atención de animales comunitarios.
Por el contrario, en un local de la calle Ribas la dinámica de venta fue distinta: los compradores fueron atendidos a través de rejas y en un horario restringido hasta las 2:00 p. m. Esta medida busca racionar la mercancía disponible ante la disminución del inventario, a la espera de que empresas distribuidoras, como Alimentos Polar, normalicen el despacho.
Entre los afectados se encuentra María Cubillán, quien manifestó su preocupación por el sustento de sus pollitos y gallinas ponedoras.
“Desde el sábado estoy buscando alimento para las aves; he tenido que rendirlo mezclándolo con arroz y sobras. Ayer no laboraron, por lo que hoy decidí venir desde muy temprano”.








