Con la mirada puesta en la temporada crítica de sequía, el Cuerpo de Bomberos del estado Miranda desplegó un operativo especial de vigilancia, detección temprana y mantenimiento de cortafuegos en el Parque Nacional Macarao. Las maniobras se concentraron en la zona de ingreso por la parroquia San Pedro de los Altos, punto estratégico para la protección de los recursos hídricos que surten a la región.
El despliegue contó con la participación articulada de Protección Civil, Bomberos Forestales y el Grupo Cóndor I. Durante la jornada, las cuadrillas ejecutaron labores de combate directo en focos incipientes y establecieron líneas de defensa en terrenos de topografía irregular, utilizando herramientas manuales y motorizadas como batidores y motosierras para despejar las fajas cortafuegos que limitan la propagación de las llamas.
La General Laura Gerardi, comandante del cuerpo bomberil, detalló que el personal no solo se enfoca en la extinción, sino en el monitoreo preventivo mediante el uso de cartografía digital y sistemas de GPS. Estas herramientas permiten localizar puntos de calor en tiempo real y garantizan la seguridad de los efectivos desplegados en zonas de difícil acceso.
“Nuestros funcionarios están formados para actuar bajo altos estándares de eficiencia, asegurando que la respuesta operativa esté a la altura de las exigencias ambientales”, señaló Gerardi, tras recalcar que la vigilancia de columnas de humo será permanente durante los próximos meses. Ante el incremento de las temperaturas, las autoridades instaron a evitar la quema de desechos y el arrojo de objetos inflamables en áreas boscosas. Advirtieron que la prevención ciudadana es el primer anillo de seguridad para evitar siniestros de gran magnitud que pongan en riesgo la biodiversidad del parque.








