Los síntomas pueden permanecer de dos a tres años
Los denominados síntomas asociados a la menopausia que se presentan cuando la mujer agota sus reservas ováricas, tiene una edad promedio a partir de los 48 años, y se caracterizan por trastornos de la menstruación como períodos largos, cortos o repetitivos en un mismo ciclo.
“Siempre hay que hacer un buen interrogatorio de estos síntomas, ya que otras patologías endocrinas pueden generar síntomas similares, pero que no están asociados a la menopausia”.
La ginecóloga Yrama Baloa, explica que sumado a estos síntomas, los cuales suelen permanecer de 2 o 3 años, estás alteraciones en el metabolismo, pérdida del deseo sexual o dolor durante el acto, irritabilidad o cambios de humor, resequedad vaginal, urogenital y predisposición a infecciones urinarias y vaginales a repetición, dolor.
Recomendó que, ante estos síntomas, lo ideal es acudir a un médico especialista en ginecología y/o endocrino, ya que, mediante un examen físico exhaustivo y la indicación de exámenes de laboratorio, se puede descartar otras patologías endocrinas que presentan síntomas similares, y a su vez plantear el diagnostico de Sd Peri menopáusico o vasomotores, característicos de esta nueva etapa de la vida de la mujer.
“Los calorones son frecuentes en aparecer en este periodo de tiempo mencionado anteriormente, y se caracteriza por una sensación sofocante de calor que va en ascenso desde las extremidades hasta el tronco, cuello y rostro y dura pocos minutos o segundos”.
Lo importante es que es una etapa de transición, que genera diversos cambios físicos, hormonales y conductuales, que van de la mano de los años previos. “Para lo cual es muy importante mejor el estilo de vida que llevemos antes de entrar en este proceso, de esta forma las sensaciones y síntomas serán menos”.
La alimentación juega un factor importante, el ejercicio, la hidratación, el sueño reparador y la cumplimentación de algunas vitaminas, minerales, oligoelementos y aminoácidos esenciales para el sostén de las diversas funciones biológicas del ser humano.
Al finalizar recordó el riesgo que existe al automedicarse, ya que algunos de los tratamientos hormonales y no hormonales que se indican en estos casos, de coexistir con otras patologías pueden exacerbar síntomas e incluso originar nuevos.