Con biblias en las manos y arropados con banderas de Brasil, grupos de camioneros, seguidores del presidente Jair Bolsonaro, siguieron bloqueando este martes varias carreteras en el país con un pedido: «Intervención militar ya».
Aunque la tendencia es a la baja, todavía hay más de 200 puntos con bloqueos totales o parciales activos en varios estados del país, incluidos los tres más poblados: Sao Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais.
Para detener esta «insurrección», calificado así por un grupo de fiscales brasileños, la Corte Suprema tuvo que intervenir y dictar una orden que autorizaba a los gobernadores el uso de sus policías, ante la aparente inoperancia de la Policía Federal de Carreteras.