“El canal perdió la brújula”. El periodista recalcó que no fue formado para callar
Ronald Peñaranda. Carlos Arturo Albino, periodista de Globovisión, que renunció el miércoles 2 de abril por estar en desacuerdo con la línea editorial del canal, cumplirá mañana 24 años edad y aunque quedó desempleado no se siente triste, sino más bien tranquilo y hasta celebró con sus amigos y familiares, pues considera que tomó una decisión acertada.
Este joven comunicador, que vive en el sector Las Dalias de Lagunetica y que en 2008 trabajó en el diario Avance durante cuatro meses, vuelve a citar las frases que puso en su cuenta Twitter el último día que trabajó para la planta televisiva. “No quiero ser cómplice del silencio”, “No me formé para callar”.
A pesar de su corta edad tiene una vasta experiencia en los medios de comunicación. Comenzó a los 9 años en radio Metropolitana, luego estuvo en Máxima 98.5, pasó por este periódico y hace seis años entró a Globovisión como pasante y posteriormente se desempeñó como operador de generador de caracteres, productor de los espacios Brújula Internacional, Sábado en la Noche y hasta diciembre trabajó como reportero.
Últimamente presentaba el programa Mi gente es noticia, que abordaba las comunidades en positivo. No podía estar ajeno a los conflictos sociales y políticos que se viven en el país, por eso se puso feliz cuando lo mandaron a la calle a cubrir las protestas que se suscitaron después del 12 de febrero.
“El 15 de febrero en Chacao, mientras mi equipo y yo hacíamos nuestra labor, funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana apuntaron con sus armas a los trabajadores de la prensa y hasta lanzaron perdigones hacia nosotros. Ese día captamos muy buenas imágenes, las mandamos al canal, pero nunca las transmitieron”.
Agregó que cuando preguntó a sus jefes por qué no salía al aire el material, le respondieron que eran imágenes muy violentas; “sin embargo, era lo que estaba ocurriendo en ese momento. Creo que sí se podían sacar, se veían a militares reprimiendo y eso no lo prohíbe la ley”. Contó que al día siguiente, la pauta fue en Altamira, escenario de manifestaciones. Allí instalaron equipos con los cuales podían transmitir en vivo.
“Había muchos guardias, civiles encapuchados, los llamados estudiantes, entonces pido bajar con las cámaras, pero no me lo permitieron. Cuando yo insisto, mis jefes tomaron la decisión de cambiar de reportero. Más nunca me volvieron a mandar para la calle”.
Pese a la molestia por la censura en ese momento, prefirió aguantar, pero la resistencia no le duró mucho, pues a los pocos días se indignó por el caso de su compañero Carlos Suniaga, corresponsal de Bolívar, quien fue salvajemente golpeado por un alto funcionario del Cuerpo de Bomberos del municipio Caroní. “Me molesté porque en Globovisión no pasaron las imágenes que mandó Carlos. Me sentí peor cuando vi la información en Televen. La directiva del canal le pidió a Suniaga que no denunciara a su agresor, no lo podía creer.
Sacan al aire lo que les conviene
-¿Hubo otros casos que te molestaron aún más?
–Claro, vinieron los casos de los compañeros de Zulia y Lara. En definitiva no podía seguir siendo imagen de un canal en el que no creo. Cuando Globovisión censura imágenes, le dice a sus periodistas que no pueden mencionar palabras como desabastecimiento o barricadas, le ocultan la verdad al país.
-¿Cuándo dejaste de creer en Globovision?
–Deje de creer en el empresa cuando ocurrió lo del colega Carlos Suniaga. Debo confesar que le había dado el beneficio de la duda a la nueva gerencia, porque los de la vieja escuela nos pidieron que confiáramos en ellos, que iban a estar más hacia al centro sin caer en los extremos.
-¿Qué queda de lo que tu llamas vieja escuela?
–No queda casi nada. Están eliminando los programas de investigación y de opinión. Hay censores dentro del canal. En el caso mío, en la vieja escuela nunca me hacían correcciones de fondo en los libretos, jamás le pedían a uno la transcripción del sonido que iba al aire, en cambio últimamente era una exigencia transcribir los sonidos. Llevaba tremendas informaciones y abrían con lo menos noticioso.
-¿Y quiénes son esos censores?
–Son los coordinadores que entraron nuevos. Me duele mucho que una colega de la vieja escuela, que antes era una de las coordinadoras de la página web y ahora es la jefa de Información, se preste para la censura. Cuando cubría la fuente de la Alcaldía de Caracas me censuraron varias notas. Al preguntar las razones me contestaban que Jorge Rodríguez solo podía levantar el teléfono, llamar al canal y quedarme yo sin empleo.
“Me voy con las maletas vacías”
-¿Qué dijo de su renuncia la directora Mayela León que viene de la vieja escuela?
-Con ella me sucedió algo increíble. Cuando decido renunciar, a través del pin, le pido a Mayela que me reciba en su oficina y me respondió que no podía, cuando antes siempre me atendía. Luego por casualidad me la consigo por los pasillos del canal y le dije “Acabo de meter la renuncia” y ella solo me contestó “Ok dale” y siguió su camino, es decir, me ignoró. Sin embargo la seguí y le manifesté que quería darle las gracias y me respondió “De nada”.
-¿Y porqué esa frialdad de tu jefa?
-Yo sabia que ellos estaban incomodos porque me tomé una foto contra la censura, Mundo sin mordaza, y la puse en mi Twitter y luego la publicaron en El Universal, La Patilla, El Nacional y titularon “Periodista de Globovisión dice NO a la censura” y eso les molestó a ellos.
-¿Cómo ves el futuro del canal?
–Globovisión perdió la brújula, dejó de ser un canal de información, más debiera ser un canal de variedades.
-¿Cuál será tu futuro?
-Mira yo renuncié y salgo con la maleta vacía. Ahorita no tengo propuestas formales de empleo. Sin embargo, el día que me fui de Globovisión me hablaron de varios trabajos, uno en circuito de radio a nivel nacional y otros en páginas web. Quiero tomarme unos días libres, pensar bien lo que haré.
-¿Qué le agradeces a la planta televisiva?
-A la vieja Globovisión le agradezco haberme formado como periodista, ser agudo en las informaciones y haberme inculcado la mística en el trabajo. A la nueva Globovisión le doy las gracias por darme razones suficientes para irme. Esta gente que entró no está cumpliendo con su deber, que es informar./sa/entregaron herramientas de trabachados, los llamados estudiantesque se suscitaron despiunta, no entregaron herramientas de trabaFoto: Félix Laucho