Por: Pedro Vicente Rodríguez Calderón
Educador, Comunicador y Político
Hay quienes dicen que el ánimo sale del alma y parece tener lógica. Me imagino que su génesis surge del femenino “ÁNIMA”, que se considera una entidad espiritual que vendría siendo un sinónimo de “ALMA”. En todo caso, tiene que surgir de una mujer para que pueda tener la potencia y la fuerza capaz de construir, edificar, transitar, andar y avanzar con buena actitud, disposición y energías capaces de sortear las vicisitudes e inconvenientes encontrados en el camino.
Pues, creo que toca sacar toda nuestra actitud, disposición y temple desde los más profundo de nuestro ser, desde nuestra propia alma, para andar y avanzar en estos complejos y difíciles momentos que vive la humanidad. Para ello, habrá que pensar y sentir la coyuntura en su justa expresión y, sin perder nuestra esencia e identidad, con los objetivos y visión estratégica clara, esquivar los demonios y hasta convivir circunstancialmente con ellos, para garantizar la paz como el principal camino a transitar.
Nuestra esencia Bolivariana nos define la identidad anticolonialista y antiimperialista. Fortalecernos en lo que histórica, cultural e ideológicamente somos es de vital importancia en momentos como estos, donde los imperialistas y sus lacayos de siempre pretenden imponer en buena parte del planeta la muerte, la destrucción y la desolación para mostrar su “poderío” armamentístico y apoderarse de las riquezas de los países.
Como dicen en mi pueblo, tocará colocarnos un pañuelo en la nariz para sentarnos a conversar y a negociar con el mismísimo demonio. Luego, nos bañaremos y desinfectaremos para no enfermarnos con los vicios del imperio y mantener nuestra senda hacia la construcción de un mundo mejor. Esto sólo será posible, mientras mantengamos intactas nuestra DIGNIDAD Y CONVICCIÓN de necios.
“Las cosas tienen un precio y estas pueden estar a la venta, pero la gente tiene dignidad, la cual es invaluable y vale mucho más que las cosas”. Papa Francisco








