Por: Pedro Vicente Rodríguez Calderón
Educador, Comunicador y Político
En la vida, a todos nos corresponde rendir cuentas en algún momento. Hay quienes preferimos hacerlo cada cierto período de tiempo para que no se acumulen los pendientes. Algunos lo dejan para el final y, entonces, es posible que no tengan tiempo de organizar todo y queden morosos, teniendo que pagar multas ante el Estado o ante la Vida.
Aunque la rendición de cuentas parezca un acto estrictamente cuantitativo y administrativo, no es siempre así. Existen actos y acciones donde nos corresponde rendir cuentas ante la justicia, ante la vida o ante Dios, para los creyentes, y, en estos casos, casi nunca se trata de números o de administración financiera. Eso sí, es necesario entender que hasta por razones éticas, absolutamente nadie se irá sin rendir cuentas, porque en algún momento y de alguna forma las tendrán que saldar.
En nuestro caso, como Rector de una universidad del Estado venezolano, aprovecho la coincidencia entre la fecha de la Gaceta de creación de la Institución y la de mi nombramiento como autoridad. Así, cada 17 de marzo, presento de manera pública y notoria las acciones, gestiones y logros de los últimos 365 días ejecutados en la responsabilidad asumida. Además, dejo proyectado el camino de algunas prioridades sobre la infinidad de cosas por hacer.
Entonces, mientras la UPTAMCA cumple 12 años de su creación y este servidor llega a su tercer año de gestión, vamos a presentar nuestro informe del último año ante la comunidad universitaria, el pueblo de los Altos Mirandinos y las autoridades que tengan a bien acompañarnos. Eso sí, debido a las Medidas Coercitivas Unilaterales a que ha sido sometido el país en los últimos 11 años, que limita el acceso financiero necesario, será más un informe sobre lo gestionado y realizado que mostrar cuentas financieras ejecutadas.
No es solo lo que hacemos, sino también lo que no hacemos, de lo que somos responsables.
Moliere








