El movimiento #FreeBritney (Liberen a Britney), en el que militan cientos de miles de fervientes fanáticos que creen que es una rehén, ganó fuerza el año pasado cuando la cantante presionó en la corte para sacar a su padre del rol de tutor.
Ellos reivindican que Spears ha dado señales suficientes para recuperar su propia custodia, sobre todo después de que su abogado designado por la corte le dijera a un juez: “Mi clienta me ha informado que le tiene miedo a su padre”, reseñó El Universal.