30/05/15.- El novato venezolano de los Medias Rojas, Eduardo Rodríguez, trataba de mantener la calma. Pero cuando se prendieron las luces y se convirtió en realidad su sueño de tanto tiempo, no había manera de estar tranquilo.
Después de unos pitcheos, desaparecieron los nervios y Rodríguez se enfocó en su juego. Y después de tirar 7.2 innings en blanco para adjudicarse la victoria ante los Rangers en Texas, el zurdo puso su nombre en los libros de historia de la franquicia de Boston.
El único novato de los Medias Rojas en lanzar más entradas en blanco en su debut de Grandes Ligas fue Billy Rohr, quien en 1967 llegó a estar a un strike de lanzar un no-hitter en el Yankee Stadium.
Lo que se suponía era una sola apertura antes del venezolano volver a las ligas menores con la sucursal Triple A de los patirrojos se convirtió en el tema del día en Boston y tal vez del futuro.
“Es impresionante cuando tienes un zurdo con esa mezcla de pitcheos, pues no aparecen con tanta frecuencia”, dijo el manager John Farrell. “Creo que cuando combinas esas habilidades con su aplomo en el montículo es un comienzo sólido”.
Rodríguez, adquirido por Boston desde los Orioles de Baltimore por Andrew Miller el 31 de julio de 2014, permitió apenas tres hits, ponchó a siete bateadores y otorgó dos bases por bolas.
El valenciano exhibió un comando maduro de su poderosa recta y no tuvo problemas a la hora de engañar a los bateadores con su slider y su cambio. No hubo mejor ejemplo que cuando cerró el primer episodio al hacerle lucir mal a un encendido Princie Fielder con un lanzamiento por el suelo para poncharlo.
“Me subí al montículo, miré a mi alrededor y mi corazón estaba casi roto”, dijo Rodríguez. “Sabes, se sentía como, ‘Oh, esto es lo que sentimos cuando tenemos nuestra primera oportunidad en Grandes Ligas’. Para mí, fue la mejor apertura de mi vida, sobre todo porque fue en Grandes Ligas”.
Rodríguez, prospecto número 4 de los Medias Rojas, lleva marca de 4-3 con efectividad de 2.98 por Triple A Pawtucket. Mientras se acercaba su debut el jueves, había cierta expectativa en el clubhouse de Boston. Ahora, es posible que su gran salida sea un impulso para el equipo.
Rodríguez fue subido como sexto abridor de Boston, en medio de un fuerte trecho de juegos para el equipo. Pero después de una apertura como la del venezolano, hay que ver la decisión de la gerencia en torno a qué hacer con él.
“No ha hecho nada para dañar su causa, eso se lo puedo asegurar”, dijo Farrell con entusiasmo. “Se habló mucho de los motivos por los que lo trajimos. Nos brindó todo lo que esperábamos y más”.