la detención cuenta con el respaldo implícito del Palacio de Buckingham.
La Policía del Valle del Támesis detuvo al expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público. El arresto, ocurrido el día de su 66.º cumpleaños, surge tras investigaciones que sugieren que el exduque pudo haber facilitado información confidencial al fallecido depredador sexual Jeffrey Epstein mientras se desempeñaba como enviado comercial del Reino Unido.
El operativo incluyó registros en propiedades de Berkshire y Norfolk, enmarcándose en una serie de revelaciones derivadas de los archivos del caso Epstein. Además de la presunta filtración de datos, Andrés enfrenta un historial de graves acusaciones que incluyen agresión sexual y su aparición en pruebas visuales dentro de la mansión de Epstein, lo que ya le había costado la pérdida de sus títulos reales y su residencia en Windsor.
La detención cuenta con el respaldo implícito del Palacio de Buckingham, ya que el rey Carlos III autorizó previamente la colaboración con las autoridades. El caso vincula estrechamente al expríncipe con figuras condenadas como Ghislaine Maxwell, reforzando la crisis institucional que ha rodeado su relación de amistad con el financista y el tráfico de menores durante la última década.








