Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fueron desplegados este lunes en 14 de los principales aeropuertos de Estados Unidos, incluyendo Nueva York, Chicago y Atlanta, para suplir la ausencia de personal de la TSA causada por el bloqueo presupuestario en el Congreso.
La medida, ordenada por el presidente Donald Trump, busca aliviar las esperas de más de tres horas que han provocado que cientos de viajeros pierdan sus vuelos ante la falta de funcionarios de seguridad activos.
Tom Homan, asesor de inmigración de la Casa Blanca, confirmó a CNN que el personal del ICE ha asumido las labores de inspección en las terminales congestionadas, advirtiendo que el despliegue se ampliará si persiste la falta de pagos a los trabajadores de seguridad aérea.
La intervención federal se mantiene como una respuesta de emergencia para evitar el cierre técnico de la aviación comercial, sustituyendo funciones operativas con fuerzas de control migratorio mientras republicanos y demócratas continúan sin acuerdo en el Capitolio.
Por ahora, el operativo se concentra en los núcleos de mayor tráfico del país, priorizando la agilización de los controles de seguridad sobre el intenso escrutinio político que rodea la presencia del ICE en las terminales.








