Estados Unidos e Israel lanzaron en la mañana del sábado un ataque contra objetivos en Teherán y otras ciudades en Irán, que ha respondido hasta el momento lanzando misiles hacia territorio israelí y bases militares estadounidenses en toda la región, sin que hasta el momento se hayan reportado cifras de muertos o heridos.
Tras días de tensión ante una operación que se vislumbraba inminente a pesar del aparente progreso de las negociaciones en Ginebra entre iraníes y estadounidenses, la ofensiva fue finalmente lanzada el sábado y anunciada por el Ministerio de Defensa israelí a las 8:15, hora de Israel (6:15 GMT).
El Ejército israelí que inicialmente informó de un “ataque preventivo” señaló posteriormente que la ofensiva se ha producido contra “decenas de objetivos militares y se llevó a cabo como parte de una amplia operación conjunta y coordinada contra el régimen”.
Poco después de que sonaran las primeras explosiones de los ataques israelíes, las calles del norte de Teherán se llenaron de coches que bloquearon algunas arterias, muchos padres se acercaron a colegios a recoger a sus hijos y se formaron colas en cajeros automáticos para sacar efectivo.
Irán lanza contraofensiva
Tras los bombardeos, a través de un comunicado, la Guardia Revolucionaria de Irán anunció que “en respuesta a la agresión del enemigo hostil y criminal contra la República Islámica de Irán, ha comenzado la primera oleada de amplios ataques con misiles y drones de la República Islámica de Irán hacia los territorios ocupados”.
Las sirenas antiaéreas se activaron la mañana de este sábado en Jerusalén, y en otros puntos del centro de Israel a las 10:29 de la mañana hora local (8:29) en Jerusalén, donde también se vieron interceptaciones de misiles en el cielo y se escucharon explosiones durante minutos.
Reportan que, en respuesta, Irán lanzó ataques en Baréin, Catar, Emiratos Árabes y Kuwait.








