“Este año no se consigue ningún zapallo en las fruterías, esta es una fruta parecida a una calabaza que se desmenuza asemejándose a los cabellos, la tonalidad dorada que obtiene al dorarse con azúcar y papelón hace que parezca cabellos por eso le dicen cabello de ángel”, indicó Francisca Parejo, quién se dedicaba a la cosecha de zapallo para la elaboración y venta del dulce.
Añadió que es un ingrediente fundamental para elaborar dicho postre que se mantiene como una tradición, destacando que su producción y cosecha suele ser cercana a la fecha de Semana Santa.
“El zapallo se utiliza mayormente para Semana Santa, la cosecha de este por eso se hace convenientemente unas semanas antes del asueto, sin embargo, este año no se consigue en las fruterías del municipio, tampoco hay negocios que ofrezcan este dulce ya preparado”, dijo.
Trabajadores de fruterías asociaron la falta de este alimento de la temporada a los problemas de transporte por el combustible y a la disminución parcial de su consumo en el sector con el pasar de los años.
“Cada vez en menos gente que prepara dulces tradicionales, en el caso del cabello de ángel, se utiliza el zapallo que no es de uso frecuente para la población, muchos ni saben que es y eso ha mermado la venta del mismo”, comentó Thiago Fernández, frutero./DB/at








