Su historia comenzó a los 14 años, impulsada por el amor a la cocina
En un contexto económico que desafía a la juventud, los estudiantes de los Altos Mirandinos han encontrado en el emprendimiento una tabla de salvación para costear sus estudios y metas personales. Un ejemplo es Angelimar Hugler, una joven universitaria de 19 años que no esperó a graduarse para entender el valor del trabajo.
Su historia comenzó a los 14 años, impulsada por el amor a la cocina, transformando una pasión familiar en un sustento que hoy le permite generar ingresos extras mientras cursa su carrera. “Es una forma de sobrellevar los gastos y hacer algo que realmente me apasiona”, comenta la joven sobre esta iniciativa que nació en 2020 durante la pandemia.
Bajo una modalidad de ventas por encargo en toda la zona de los Altos Mirandinos, Angelimar logró posicionarse con sus famosas galletas de chocolate craqueladas, las cuales describe como “hechas con mucho amor”. La oferta es sumamente competitiva para el bolsillo: tres galletas por apenas 1,50$, un precio solidario que busca que las personas puedan darse un “gustico” con un postre sin gastar mucho.
A través de su contacto directo (0424-9391959), atiende a una clientela que valora lo hecho en casa, demostrando que la repostería puede ser tanto un arte como un modelo de negocio viable para los bachilleres y universitarios de la zona.








