El papa emprendió este jueves su viaje a Baréin, que recibirá así la primera visita de un pontífice, y que para Francisco será la segunda al golfo Pérsico después de viajar a Dubai en 2019, con la misma intención de intensificar el diálogo con el Islam y reiterar que la violencia no tiene nada que ver con la religión.
A pesar de sus problemas de rodilla, por los que trasladarse en silla de ruedas tiene, Francisco ha continuado con sus visitas internacionales y en las dos últimas -Kazajistán y Baréin- el hilo conductor ha sido el diálogo con el resto de religiones “en un momento trágico para la Historia”, como lo definió el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, explicando los motivos del viaje papal.
Su primer acto en agenda será la reunión con el rey Hamad bin Isa Al Jalifa y el discurso a las autoridades del país, donde se espera una referencia al respeto a los Derechos Humanos, detalló El Universal .








