El exhorto lo hizo durante la misa del Domingo de Ramos
En su primer Domingo de Ramos, el Papa León XIV hizo un fuerte llamado a la paz, instando a las naciones a “¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!”.
Esta exhortación la realizó durante su homilía en la misa de la plaza de San Pedro, donde miles de fieles se congregaron, en el que el Santo Padre aludió a Jesús como el “Rey de la paz”, quien mostró un modelo de no violencia. Sostuvo que Jesús “no se armó, no se defendió, no libró ninguna guerra”.
León XIV mencionó el dolor de quienes sufren las consecuencias de la violencia y la desesperanza. En su reflexión, afirmó que “en su último grito dirigido al Padre, escuchamos el llanto de quienes están abatidos y oprimidos por la violencia”. Esta declaración resuena con aquellos afectados por los conflictos en diversas regiones del mundo.
En una homilía, también incorporó palabras del obispo italiano Tonino Bello, destacando la esperanza de que las guerras se conviertan en ecos lejanos y que los sufrimientos de los pobres lleguen a su fin. La imagen de la paz, según León XIV, requiere compasión y una mirada hacia un futuro de reconciliación.








