En un gesto que busca reducir la tensión de cara a la jornada electoral, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció un cese al fuego unilateral con motivo de los comicios legislativos del próximo 8 de marzo.
A través de un comunicado, la organización guerrillera informó que la medida responde a su política de permitir que el pueblo actúe “en libertad” durante los procesos de votación, una práctica que, según aseguran, han mantenido durante los últimos cuatro gobiernos.
La noticia representa un respiro necesario para el electorado colombiano, especialmente en zonas de alta presencia del grupo armado. Pese a la tregua, el ELN aprovechó el anuncio para deslindarse de cualquier responsabilidad sobre la logística o el conteo de votos, aclarando que no tienen injerencia en las instituciones del sistema electoral.
No obstante, el anuncio llega cargado de críticas hacia el panorama actual. El grupo calificó como un “fracaso” el proyecto de Paz Total y denunció lo que consideran una nueva fase del plan contrainsurgente impulsado por el Gobierno Nacional y fuerzas externas. En su misiva, los rebeldes citaron incluso un mensaje papal para subrayar que la paz “no puede imponerse por vías de fuerza”.
El compromiso de cese al fuego ocurre en un clima de alta vulnerabilidad política, marcado por el reciente asesinato del senador Miguel Uribe en 2025 y las más de 450 amenazas registradas por la Defensoría del Pueblo. Con esta pausa en sus operaciones, se espera que los ciudadanos puedan acudir a las urnas con una mayor percepción de seguridad en un año clave donde también se definirá al sucesor del presidente Gustavo Petro.








