El estudio y el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas, que mejoren la calidad de vida de pacientes con graves heridas cutáneas, no se ha detenido en el país a pesar de la pandemia.
Un grupo de investigadores de la Unidad de Terapia Celular (UTC) del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), trabajan en diversos estudios pre-clínicos y clínicos en regeneración de piel.
La doctora Giselle Ramos forma parte del equipo del Laboratorio de Patología Celular y Molecular del Centro de Medicina Experimental, así como de la Unidad de Terapia Celular (UTC). Su línea de investigación está orientada a la regeneración y el estudio de la biología de las células madre de la piel.
Recientemente publicó en una revista de impacto internacional un estudio sobre el efecto del implante de un tipo de células, llamadas estromales mesenquimales, en el proceso de curación de heridas de piel en animales de laboratorio.
Es importante resaltar que en la actualidad, estas células son las más usadas en el campo de la terapia celular en pacientes. En este estudio el personal de la UTC diseñaron un dispositivo de bioingeniería formado por las células, las cuales se encontraban sobre un soporte de colágeno. Este dispositivo celular fue directamente colocado sobre las heridas de la piel de ratones.
“Mediante diversos estudios de laboratorio, pudimos observar que el implante de las células promovió la formación de nueva piel (epidermis) y el cierre de las heridas de piel” explicó Ramos.
La importancia de este estudio pre-clínico es que este trabajo sirvió como base para el inicio de tratamientos clínicos en pacientes quemados.
El primer paciente tratado con esta tecnología de Terapia Celular lo realizó la UTC en conjunto con el servicio de cirugía plástica del Hospital Dr. Domingo Luciani de Caracas. Este tratamiento se realizó en un niño que tenía una quemadura extensa y severa (tercer grado)./rp