Ayer, aviones caza franceses arrojaron 20 bombas sobre la ciudad de Raqqa, en Siria, principal bastión de la célula yihadista Estado Islámico (EI).
Francia bombardeó masivamente un campamento del grupo terrorista Estado Islámico (EI) cerca de la localidad siria de Raqqa, considerada el feudo de los yihadistas en ese país, indicaron fuentes del Ministerio francés de Defensa.
Según las fuentes, los bombardeos franceses, que se producen dos días después de la ola de atentados que provocaron al menos 129 muertos en París, tuvieron como principal objetivo “un puesto de mando” del EI que también servía como centro de reclutamiento y de depósito de armas y municiones y que resultó destruido. Además, los aviones también destruyeron un campo de entrenamiento del grupo yihadista. Fueron lanzadas 20 bombas desde diez aviones de caza, un ataque de mayor envergadura de los que hasta ahora venía haciendo la aviación francesa en Siria. Los lugares bombardeados habían sido previamente identificados por misiones de reconocimiento francesas.
Falsa alarma en París
Por otra parte, una estampida de pánico tuvo lugar en el centro de París este domingo tras la explosión de petardos y la de una bombilla o artefacto de calefacción en una terraza, sonidos que fueron confundidos con disparos.
Tras el ruido que sembró un pánico general, decenas de personas que rendían tributo a las víctimas de los atentados del viernes salieron corriendo, para buscar refugio en comercios y cafeterías, mientras que otras se lanzaron al agua de un canal aledaño.
“Estábamos cantando con un grupo de jóvenes y todo el mundo comenzó a correr. No había realmente otra opción, fuimos arrastrados por la muchedumbre“, cuenta Laurine, de 23 años, quien acudió a la plaza de la República de París a rendir homenaje a las víctimas de los ataques junto a otros centenares de personas. “Estaba junto a mi hermano. Escuchamos una explosión, o un ruido parecido“, explica Ibrahim, de 23 años, quien perdió de vista a su hermano durante la estampida.
Aparentemente el caos se debió a la explosión de petardos, dijeron luego fuentes policiales. Escenas similares se vivieron en algunas calles en el céntrico barrio del Marais, esta vez a causa de la explosión de una bombilla o artefacto de calefacción en una terraza. Una australiana, presa del pánico, asegura haber visto a un hombre armado. Se trataba de un policía de civil.