Por un periodo de 30 días, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, decretó el Estado de Sitio en todo el territorio nacional, en respuesta a una ola de violencia atribuida a pandillas que dejó al menos nueve personas fallecidas, incluidos ocho agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y un presunto sicario.
Los ataques, ocurridos en diversos puntos de la Ciudad de Guatemala, fueron calificados por las autoridades como acciones terroristas coordinadas en represalia por los recientes operativos penitenciarios.
El ministro de Gobernación, Marco Villeda, informó inicialmente siete policías asesinados, cifra que luego se elevó a nueve, entre ellos dos mujeres. Además, dos agentes resultaron heridos en la zona norte de la capital y los bomberos reportaron que han existido atentados contra las fuerzas de seguridad en al menos otras tres zonas, siempre cerca de la urbe metropolitana.
“El Estado no se va a arrodillar ante estos delincuentes”, declaró Villeda, mientras informaba que siete pandilleros fueron detenidos y otro murió durante los enfrentamientos. Con información de Telesur.








