Héroes anónimos al servicio de la comunidad altomirandina
El 19 de marzo de 2014, una comisión de Bomberos de Miranda fue enviada a combatir un incendio forestal en las adyacencias de la cárcel de Ramo Verde, a bordo de la unidad C187. Todo trancurría como siempre y presumían que en menos de una hora podían combatir las llamas en su totalidad. Inesperadamente cambió la dirección del viento y los funcionarios fueron arropados por las intensas llamaradas, que les ocasionaron quemaduras de segundo y tercer grado.
Por si fuera poco, fueron ruleteados por varios centros de salud en Los Teques, donde no hay unidad de quemados, por lo que el uniformado Luis Coles, quien sufrió las quemaduras más graves en 70% de su cuerpo, fue trasladado en aeroambulancia hasta el hospital La Coromoto en Maracaibo, estado Zulia, donde hasta la fecha permanece recluido. El cabo segundo Gregory Francisco Carias Godoy, de 29 años y padre de un niño de dos años, fue uno de los heridos ese fatídico día, el cual marcó una imborrable huella tanto en él como en su familia, quienes a pesar de sus miedos sacrifican su felicidad por el bienestar del prójimo.
El funcionario esta adscrito a la División de Operaciones, con seis años de servicio, señala que son muchos los bomberos de corazón. “En mi caso decidí ser apagafuego cuando ya estaba adulto, si me encantaba como todo niño ver las acciones bomberiles pero nunca pensé en ser uno de ellos. Una vez que ingresé aquí, descubrí mi verdadera pasión”.
“Ser bombero es nuestro mayor riesgo, aunque día a día no pensamos en eso. La sociedad nos ve como científicos que debemos hacer de todo, desde rescatar perros hasta apagar incendios. Al colocarnos el uniforme estamos propensos a cualquier eventualidad”. Caris enfatiza que lo que más le gusta de sus labores es atender a las personas, lo que en ningún momento ha representado una carga para él. “Somos una gran familia, siempre hay problemas pero a la hora del té siempre podemos contar con el resto de los compañeros. Primero nuestra vocación y luego todos lo demás”, puntualizó el cabo segundo, que es un verdadero orgullo para la comunidad altomirandina.
Preparación académica
Son muchos los bomberos que día a día continúan preparándose académicamente para ofrecer lo mejor de sí a la comunidad. Es por esta razón, que 25 funcionarios del Cuerpo de Bomberos del estado Miranda recibieron la certificación en Docencia Universitaria de la Universidad Experimental Libertador (UPEL), quienes participaron en el primer diplomado de este tipo dictado en convenio académico entre ambas instituciones.
En un acto sencillo, el Coronel (B) Javier Mendoza, primer comandante de los apagafuegos regionales, en compañía de la profesora Ana Margarita López de Herrera, coordinadora nacional de diplomados de la UPEL, se hizo entrega de las certificaciones correspondientes, por haber cumplido las 200 horas de formación académica en docencia universitaria.
“Se trata de un programa de cooperación, suscrito con la casa de estudios para lograr la capacitación y conformación del contingente de instructores de Bomberos de Miranda, adaptándonos a los estándares de formación que se requieren para la Academia de Mejoramiento Profesional de Bomberos de Miranda, y el programa de talleres y cursos con los que queremos alcanzar la profesionalización de nuestros funcionarios”, indicó el jefe bomberil en Miranda no sin antes agradecer el apoyo de la UPEL.
Detalló que en los actuales momentos y como parte del convenio de cooperación, en los salones de clases de Bomberos de Miranda en Los Teques, se llevan a cabo los diplomados en Docencia Universitaria y Salud Ocupacional y Calidad de Vida, en los que participan 28 funcionarios del organismo de prevención y atención de emergencias y 4 profesionales de la comunidad, en cada uno de los cursos próximos a culminar.
Fecha para celebrar la vocación de servicio
Para muchos apagafuegos, el 20 de agosto dice poco acerca de su historia, pues hace varios años atrás el Día del Bombero se celebraba el 17 de febrero, debido a una resolución de la III Asamblea del Consejo Superior de Jefes de Bomberos de Venezuela, en razón de que en esa fecha se celebra el aniversario de su fundación.
Este consejo desapareció con el tiempo, y el Día del Bombero dejó de celebrarse el 17 de febrero. El 20 de agosto de 1972, se llevó a efecto en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia, el Primer Congreso Bolivariano de Bomberos, con asistencia de los más altos representantes de los apagafuegos en las cinco naciones liberadas por Bolívar, por lo que decidieron modificar la fecha.
El Mayor Luis Montes Meinhardt, primer comandante del Cuerpo de Bomberos del Distrito Federal, para la época, solicita al Consejo Municipal que se declare este día oficialmente como Día del Bombero en el Distrito Federal, y fue el 7 de julio de 1975, cuando comienza la celebración con orgullo y dignidad./Andreina Ibarra/Foto: Eduardo Aguilar