Con 30 años haciendo vida en el Mercado Municipal El Paso, Richard y Susanna continúan llenando de frescura a clientes del lugar con sus acostumbradas cocadas, atesorando el crecimiento e historia de su propia familia y de las instalaciones.
“De aquí nacieron nuestras hijas, cuando estaban pequeñas las traíamos y vendíamos helados, de aquí salieron los estudios de ellas, se prepararon. A una le gustó más el negocio y actualmente tiene un puesto aparte”, relató Richard, conocido cariñosamente como “el coquero”.
Aunque en sus primeros 10 años en el mercadito se dedicaron a la venta de helados chupis, con la noticia de que una de sus hijas se mudaría al extranjero y les dejaría el puesto que dedicaba a la venta de cocos, la pareja continuó su legado con una mesita y un paraguas contra viento, lluvias y días de sol imponente.
“No fue hasta hace unos cinco meses que nos otorgaron el permiso para construir. Yo no lo creía, y ahora estoy aquí metida y no lo creo”, expresó Susanna emocionada al señalar el espacio que lograron construir. Destacaron que, además de la venta de cocos y cocadas en Bs. 170 y Bs. 200, el contrato del concesionario también les permite la venta de aguacates, provenientes de Coche, lechosa, manzanas, plátano, entre otros.








