Existe una relación única y enriquecedora más allá de unión entre padres e hijos… ¡la de los abuelos! Los abuelos consienten a sus nietos, les comprenden, les escuchan, les miman, les enseñan… ¡les adoran!

Pero… ¿por qué son los abuelos tan cariñosos y consentidores? ¿Por qué, si con sus hijos fueron estrictos y supieron marcar muy bien los límites? La razón, una vez más, la tienen los genes.

Los científicos encuentran el gen que hace a los abuelos más cariñosos.