El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha prohibido la entrada a Brasil de un alto diplomático de Estados Unidos que buscaba reunirse en la cárcel con el exmandatario Jair Bolsonaro. Esta visita, según el gobierno brasileño, podría ser considerada una injerencia en un año electoral.
Una fuente diplomática brasileña confirmó que la visa de Darren Beattie, consejero para Brasil del Departamento de Estado durante la administración de Donald Trump, fue revocada por “omisión de informaciones y mentiras sobre el propósito de la visita”.
La Corte Suprema de Brasil desautorizó la visita de Beattie, programada para la próxima semana, a Bolsonaro, quien actualmente cumple una condena de 27 años de prisión en Brasilia por un intento de golpe de Estado en 2022.
Tras meses de tensiones entre ambos países, Trump y Lula lograron restablecer relaciones en un encuentro bilateral, y se espera que el presidente brasileño visite Washington en las próximas semanas.
Lula aspira a un cuarto mandato frente a su hijo mayor, el senador Flávio Bolsonaro. La cancillería de Brasil alertó a la Corte Suprema que “la visita de un funcionario estatal extranjero a un expresidente de la República durante un año electoral podría constituir una injerencia indebida en los asuntos internos del Estado brasileño”.
El juez Alexandre de Moraes acogió este argumento y revocó una decisión previa que permitía el encuentro, solicitado por la defensa de Bolsonaro. Flávio Bolsonaro criticó la decisión de impedir la visita, afirmando: “Tenemos que acabar con esta paranoia de que alguien viene a interferir, a ejercer algún tipo de influencia; no es nada de eso”. Además, acusó a las autoridades de “jugar con la vida” del expresidente.








