18/03/16.- Agustina Borregales denunció que luego de someterse a un tratamiento de ortodoncia con el odontólogo Ernesto Ontiveros, se quedó sin dentadura, situación que considera como mala praxis médica.
Manifestó que desde hace más de cinco años se veía con este especialista, y luego de culminar el tratamiento dental, se planificó la colocación de los aparatos para corregir una abertura entre los dientes.
“A partir del 1º de diciembre de 2015 empezó la tortura. Un día tuve un dolor muy fuerte y cuando fui a la consulta de emergencia con Ontiveros él no se encontraba, por lo que tuve que asistir a otro médico que me dijo que mis dientes eran sostenidos solo por los aparatos, que debía quitármelos de urgencia”.
Detalló que luego asistió a dos consultas más con distintos ortodoncistas y coincidían en que debían remover los brackets. “Fui nuevamente con Ontiveros y en un principio accedió a cubrir los gastos necesarios”.
“Me dijo que su abogada se comunicaría conmigo y hasta la fecha nadie lo ha hecho, he ido a su consultorio y su respuesta es que las denuncias no procederán porque no se puede verificar que eso sea cierto”.
Pidió a las autoridades pronunciarse, debido a que ya la denuncia fue formulada ante el ente correspondiente y está bajo el número MP-60418-2016.
Miriam Sosa Landaeta, abogada de la víctima, informó que el consultorio queda en La Hoyada, al lado de una agencia de viajes. “No se conocen más casos parecidos, aun así se sabe que su especialidad no es Ortodoncia sino Odontología, y por los daños ocasionados la paciente carga prótesis dental”.
“Él debe responder porque además del daño estético, está el psicológico. Mi cliente debe tomar pastillas para dormir, antes se desempeñaba como socióloga, daba charlas, y actualmente no puede por los altos niveles de depresión que ha padecido”.
Finalmente, Borregales aseveró que “no es justo que una persona que se dice odontólogo sea capaz de hacer esto a sus pacientes”./DC/ac
Foto: Yulimer Osorio