La duquesa de Sussex, aseguró que ciertos miembros de la familia real británica expresaron dudas sobre el color de piel que tendría su primer hijo con el príncipe Harry, reveló que durante ese embarazo tuvo pensamientos suicidas y afirmó que la Casa Real se negó a ayudarla.
Harry lamentó el deterioro de su relación tanto con su hermano, el príncipe William, como con su padre, de quien dijo que le ha decepcionado, reseñó Globovisión.