Decenas de miles de personas formaron una fila en la orilla sur del río Támesis, en el centro de Londres, para acceder a partir desde este miércoles y hasta el lunes a la capilla ardiente de Isabel II, que se instalará en el Westminster Hall del Parlamento.
El rey Carlos III y sus hijos, Guillermo -heredero al trono- y Enrique, caminaron detrás del féretro de la soberana cuando a las 14.22 hora local empezó la procesión que lo trasladará a la sede parlamentaria desde el palacio de Buckingham.
Una multitud de ciudadanos esperaban ya pacientemente su turno para despedirse de la reina, ubicados, según la ruta oficial, en las inmediaciones del Parlamento, cruzando el puente de Lambeth y por la orilla sur del Támesis, donde se espera que la fila llegue a alcanzar ocho kilómetros, más allá de la Torre de Londres.
Se calcula que unas 750.000 personas llegadas de todo el país, además de turistas, tratarán de acceder a la capilla, que estará abierta hasta el lunes a las 6.30 hora local (05.30 GMT), cuando el féretro será trasladado a la vecina abadía de Westminster para celebrar un funeral de Estado.