El receptor mirandino duplicó y fletó sus primeras carreras de la primavera, reafirmando por qué es la joya que los Cachorros quieren pulir para el “Big Show”
Los Cachorros de Chicago ya mueven sus piezas para asaltar la División Central de la Nacional, y el talento de casa, Moisés Ballesteros, no perdió tiempo para levantar la mano. El oriundo de Los Teques dio muestras de su jerarquía ofensiva este lunes en un festival de batazos donde, pese a la estrepitosa caída de los “Oseznos” 17-9 ante los Rojos de Cincinnati, el venezolano fue la nota positiva de la jornada.
Ballesteros, que busca sellar su primera campaña completa en las Mayores este 2026, aprovechó sus turnos para soltar sus dos primeros imparables del Spring Training. El mirandino se fue de 2-2 con par de fletadas, estrenando su casillero de remolcadas en una pretemporada donde cada turno cuenta para asegurar un puesto en el roster del Opening Day.
Desde que puso su firma en el papel, el joven receptor ha cargado con la etiqueta de prospecto de élite. Ya en la zafra pasada dejó un gran sabor de boca al ligar para un sólido .298, con dos vuelacercas y 11 rayitas traídas al plato, números que lo mantienen bajo la lupa del cuerpo técnico liderado por Craig Counsell.
Para el tequeño, la meta es clara: demostrar que su bate es de Grandes Ligas a tiempo completo. Con un lineup blindado, los Cachorros parten como favoritos para destronar a los Cerveceros de Milwaukee, quienes han mandado en la división las últimas dos temporadas. Tener a un Ballesteros encendido podría ser el factor X que necesitan en el Wrigley Field para volver a lo más alto.








