Los productos para controlar y tratar cuadros depresivos no se consiguen en las farmacias tequeñas, lo cual perjudica gravemente a pacientes.
Muchos enfermos han optado por las infusiones de hierbas y calmantes naturales, y otros hablan con su psiquiatra para buscar alternativas facultativas.
Mauricio Espinoza, encargado de una farmacia, indicó que a lo largo de este año, la dificultad para hallar antidepresivos, antipsicóticos y anticonvulsivos se ha convertido en un motivo adicional de angustia para pacientes y sus familiares. “Se ha vuelto misión imposible ubicar carbamazepina (Tegretol), ácido valproico (Valpron) y lamotrigina (Lamictal), tenemos meses que no vemos eso”.
Estos principios activos son prescritos como moduladores cerebrales en los cuadros de trastorno afectivo, es decir, enfermedad bipolar. En cuanto a los pacientes con depresión, ansiedad, trastornos de pánico y estrés postraumático, señaló que no dan con el Alpram, Clonac, Diazepan ni Lexotanil.
“Vemos con preocupación que no consigan las dosis. Tengo entendido que si un paciente psicótico tiene varias recaídas, su sistema nervioso se alterará más, y llegará el momento en que se resistirá a salir de la crisis”./Diana López/ac/Foto: William Sánchez/