FRAINETH RAMOS
A pesar de las protestas que ha realizado el personal del hospital Victorino Santaella Ruiz, las fallas siguen diciendo presente. Los ascensores todavía no funcionan, los pacientes tienen que subir y bajar por las escaleras, los fines de semana son pocos los galenos que prestan el servicio, el laboratorio no cuenta con reactivos para realizar la química sanguínea que necesitan los pacientes, entre otros problemas.
Un trabajador del lugar que prefirió el anonimato agregó “aquí estamos trabajando como podemos, no tenemos los insumos necesarios, los pacientes tienen que salir a la calle a comprar las cosas que le pedimos mientras están aquí hospitalizados. La comida para los pacientes es caótica, no cuentan con una alimentación balanceada, muchas veces les dan arroz o pasta sola”.
En la sala de espera del cetro de salud se encontraba Carmen López, hermana de un paciente que estaban atendiendo por presentar un cuadro asmático y explico “el tratamiento que le indicaron no lo tienen aquí en el hospital, nos toco recorrer muchas farmacias hasta poder encontrar las gotas que necesitábamos para las nebulizaciones y de paso no salieron carísimas”. (gf