Hace 30 años, el 3 de abril de 1989, el criollo inició el camino que le tiene a las puertas del Salón de la Fama de Cooperstown, al disputar su primer encuentro en las Grandes Ligas. El ya legendario campocorto venezolano, manager de la Selección Nacional en el último Clásico Mundial de Beisbol, ganador del Guante de Oro en 11 oportunidades y dueño de una miríada de récords en las Mayores, se estrenó como shortstop, la posición que le haría famoso, con el uniforme de los Marineros, en el Coliseum de Oakland.
