Los puertos venezolanos enfrentan dificultades para cargar y descargar embarques petroleros sin demoras, en medio de un aumento en la importación de combustibles que busca paliar la operación parcial de la red de refinación doméstica de Pdvsa tras varias fallas eléctricas, dijeron operadores navieros el jueves .
Pdvsa está ofreciendo comprar hasta 2,4 millones de barriles de gasolina y de diésel ultra bajo en azufre que se recibirán hasta el 17 de noviembre, su mayor compra de combustible desde que una explosión en el 2012 afectó a su principal refinería. Empresas como BP, Noble Group y Vitol están interesadas en venderle. Estas compras se suman a hasta diez órdenes de petróleo y combustibles que hizo la empresa en octubre, que también están provocando congestionamiento
Algunos de ellos incluyen el crudo que se está importando desde Argelia tras un contrato de suministro firmado recientemente con la estatal Sonatrach para usar el crudo ligero Sahara Blend como diluyente para la creciente producción de crudo extra pesado de Venezuela.
“Hay por lo menos 20 tanqueros fondeados alrededor de la Bahía de Pozuelos a la espera de carga o descarga en el terminal de Jose, en comparación con la cifra normal de 10 a 15 tanqueros”, dijo un operador naviero cercano a las compras de Pdvsa.
Venezuela tiene una vasta infraestructura petrolera, mayormente usada para exportación y que también incluye varios terminales en el Caribe, pero su capacidad para recibir y manejar importaciones de petróleo es limitada. “Pdvsa está corriendo para solventar los problemas logísticos que tiene y recibir todas las importaciones en sus terminales en los próximos días, evitando el pago extra de fletes y costos adicionales por demoras”, agregó la fuent
Pdvsa espera que su mayor complejo refinador, el Centro de Refinación Paraguaná (CRP), reinicie sus principales unidades el jueves, después de que interrupciones eléctricas detuvieran la semana pasada las operaciones de sus refinerías Amuay y Cardón.