El Kremlin, a través de la portavoz María Zajárova, calificó de inaceptables las nuevas sanciones de EE. UU. que amenazan con aranceles a países que vendan petróleo a la isla. Rusia denunció que la orden ejecutiva de Donald Trump busca el “ahogamiento económico” de la nación caribeña, violando las normas del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Zajárova rechazó que Washington catalogue a Rusia como un Estado “hostil” por sus vínculos con La Habana, advirtiendo que estas etiquetas dañan el diálogo diplomático bilateral. Asimismo, criticó la estrategia de “máxima presión” diseñada por la Casa Blanca para asfixiar la economía cubana y presionar a su liderazgo político en un contexto de crisis energética.
Pese a las amenazas, Rusia ratificó que mantendrá sus vínculos históricos y comerciales con Cuba. El gobierno ruso aseguró que su cooperación no está dirigida contra terceros y que la isla seguirá contando con el apoyo de sus socios estratégicos para sostener su economía frente a lo que consideran medidas ilegítimas de presión externa.










